miércoles, 5 de octubre de 2011

Correr...

Esa mañana, después de ESA noche, sentí como si me hubieran golpeado el pecho con un palo de lo fuerte de la sensación y la pasión, y el que creo, me puedo atrever a mencionar: amor naciente… Pero me aferre a la seguridad que me daba mi fortaleza tome mis tenis, me puse un short, una camiseta, me ajuste el cabello y corrí, corrí hasta que mis piernas temblaban y me ardía la garganta y laringe cada vez que respiraba, subí a una pasarela que nadie transita, me senté a beber un jugo, mientras la mañana se evaporaba y los carros pasaban debajo con sus zumbidos que normalmente aturden, pero esa mañana me calmaban, porque me alegraba estar entre gente, gente que iba en sus carros pero fin de al cabo gente, no estaba encerrada en  cuatro paredes con mi estrafalaria mente haciendo estúpidas deducciones, justo ahí me di cuenta que debía correr más, escapar, huir de cualquier clase de sentimiento que me provocases, así que me plantee la aterradora idea de no volverte a ver… y un mes después aquí estoy, sigo pensándote… pero al menos escape de esos sentimientos…

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