Soy una mujer de diecinueve años tengo derecho a la nostalgia, no soy una mujer de cuarenta años con una familia que mantener, o una vida que no ha querido vivir, tengo derecho a media hora de lágrimas, aunque no sepa la razón de ellas, las entiendo y si quieren salir deben salir....
En una epifania mi mente sale por un momento de mi cuerpo y ve directamente al corazón y le pregunta: - Oye tú! que te pasa? Porque lloras?
Mi descosertado y desconsolado corazón solloza en silencio, como siempre lo hace, avergonzando de percibir la tristeza y al fin decide contestar:
- Ya me canse, de que siempre me mandes, de que no quieras escuchar, de que no aprendés a confiar en mí, te juro que no esta mal llorar, que no es debilidad amar, sólo estoy madurando, si me dejarás en paz un momento sería genial....!
Mi audaz mente le contesta: - Hace tiempo que quería escuchar eso... bien por ti... recuerda que cuando quieras mi ayuda aquí estaré, no importa si lloras toda la noche, aquí estaré, te seguiré necesitando.... no importa si te pasas de confiado yo te cuidaré, no importa que aún quieras amar, aunque a mi me cueste hacerlo aprenderé de ti... te prometo que no te abandonaré y a partir de ahora, te escuharé...
Es una promesa de corazón...

Es ermoso enserio y sabes q tu poesia siempre me toca y la logro entender siento q soy tu y ahora me siento de una forma inesplicable ATT A..
ResponderEliminarwaaaw magnifico, en serio, esto es esencia e vida, estas son palabras del alma :D
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