A veces la vida es de dar cachetadas
De las que luego te arrepientes
En especial cuando vez
Que el rojo con aroma férrico
Se desliza por los labios
De ese otro que no eres tú
Tan fácil como decir quiero
Se vuelve la vida de un rato al otro
Y tan difícil como las derivadas matemáticas
Se vuelve en el instante, en que arruinas todo por lo que luchaste...
Pero hay veces
En las que me siento
En un sillón mullido
A leer un libro
Que me hace saborear
Las letras mordidas
Por la belleza de la tarde
En un rincón de una habitación blanca
Con decenas de libros atrás
Otros días el día huele a mar
Huele a gaviotas que agitan sus alas
Mi corazón palpita fuerte
Como nunca lo hace
Palpita con avidez
Con esa sensación
Que todos, más de alguna vez
Hemos sentido por lo que mas hemos amado
Y el mio palpita así cuando huelo libertad....
Cuando huele a sueños... cuando siento los granos de arena de vida
Raspar suavemente el haz de partículas del que esta hecho mi corazón

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