Como petalos de cielo
Que caen sobre el mundo
Cientos de encantos rosados
Como una noche
De un cuerpo delicioso
Como la suavidad de las sabanas
Como una pierna elevada
Superpuesta a tus besos
Como un poema sin sujeto
Solo letras vacías
Buscando un objeto de inspiración
Que venga a decirme que no he muerto
Que las noches interminables
Cuando la oscuridad no lastima
No, no lastima, acompaña
Acompaña un sueño transparente
Y las cortinas blancas se pasean
Por los bordes de la ventana
Entonces con ayuda de los lirios
Que desdibujan esas cortinas
Voy haciendo recorridos
Sobre tu espalda de Seús
Recorridos interminables...
Petalos plateados entran como brisa
A estas almas que se aman
Que creen firmemente
En lo irreal que representa
Este sueño solo mío
Que no lastima a nadie
A nadie más que a su dueña
Que se despedaza por un beso
Cuyos anhelos refrenados
No alcanzan ni la superficie de la piel
No alcanzan un pedazo de fe...
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