miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mi gajo de Mandarina

Cuando ya nada parece renacer
    Y mis intentos de sonreír a pesar de todo
Parecen ser solo trémulos fantasmas de la verdadera felicidad
  Cuando le grito a un pasado que no es mío
     Pero que se ve reflejado en mi propia vida
Y me vuelvo a un tiempo inexistente y a sus actores
   Para desgranar mis más profundas palabras de odio
      Cuando tengo libras y libras en la espalda
Cuando he caminado kilómetros y kilómetros
   Cuando me arden los pies de tanto andar
      Y regreso a eso que supuestamente es un hogar,
Totalmente empapada
   Porque no tenía para pagarme un bus de regreso
      Lamento tanto ese pasado que no me pertenece
Porque tengo que actuar como algo que no debería ser
   Atragantarme las responsabilidades que no son mías
Amarrarmelas en la cintura, en el cuello, en la nariz
Donde sea que quepan
    Porque ya no se en que otro lugar de mi cuerpo
No se ocultan esos pedazos de vacío paternal
   Jamás sabre lo que es un limpio y puro abrazo
    De ese hombre, que ha integrado la mitad de mi ser
         Porque mi madre  nunca sabrá
Lo que es apoyarse en el hombro de un esposo
Y sentirse aliviada y a salvo
    Porque mis hermanos tampoco entenderán
        La razón de mi seriedad y agresividad
Tan solo son remanentes de lo que un día recibí de él
     Es que aún no se....
Como quedar vacía... y como explicarme
Lo que hay en esa mitad mía... que quisiera arrancar tan fácilmente, como si desprendiera un gajo de una mandarina....
        
     

No hay comentarios:

Publicar un comentario