En tus ojos encuentro la sal
Que necesita este mar
Para formar perlas en las ostras
Y formar collares espumosos
En los cuellos de las islas
Tu eres el viento
De mi cuerpo natural
Que con su lengua
Sopla dentro de mis poros
Y me eriza el alma
Tu eres mi azúcar morena
Para hacer arrabales africanos
Y evitar postrimerías en vida
Eres mi mousse de chocolate
Tu eres la elegancia
Con la que visto mis manos
Con la que destruyo desordenes
Arrebato caricias
Para ponerlas en lugares
Donde no te atreves
El amor que siento por tu piel
Es como la aurora que nace en tus labios
Espiritual, etéreo... hasta incorpóreo
Como la aletargada tarde del mar
Que se perpetua en la arena de mi vientre
Como estelas de tus manos mariposas
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