sábado, 29 de agosto de 2009

Vacie mi vida en tus ojos vidriosos


Era una mañana especial en el colegio, igual de superficial que las anteriores mañanas especiales, recorria el colegio de arriba abajo hablando con sus profesores, cumpliendo con su papel estudiantil,  cuando de pronto el contexto se hizo absurdo, todo la mañana especial se desarrollaba en una Iglesia Gotica, llena de matices negros, grices, marrones, las personas ivan y venian y se preparaban para un evento especial, lo extraño era que sus profesores corrian junto con las personas y alumnos.
Uno de ellos le pidio preparara las rosas para los arreglos, a la par de las bancas de pino que albergaban el cansancio de tantos feligreses, el cansancio del espiritu, y el de los pies de hermosas señoras que vestian elegantes trajes tipicos, guipiles blancos, cortes largos y pesados, adornadas con bellos y plateados chachales, y trenzas largas, esculpidas con esmero......
Esas rosas blancas que avisaban la presencia de una novia, segun su instinto, tomando un delicado ramo en sus manos, las enrosco con su cuerpo, sintio el fresco aroma recorriendo su cuerpo, activando sus recuerdos y el romanticismo tipico de ella.

Pero algo estaba mal, algo ardia en su interior, dolia aun mas el descubrirlo hasta ahora, siguio a sus apresuados pies, no sabia a donde iva, confundiendo al destino, dejo atras la inmensa iglesia, las rosas calleron al suelo, rotas por el ardor, quedaron esparcidas en el tiempo y espacio de ese momento.

Sus pies la llevaron a una antigua casa que conocia muy bien, pero que  aun no recordaba, camino hacia una choza de madera pintada con blanca cal, se podia sentir un olor a especias y manos manchadas de paciencia....
Entro en la choza que resulto ser una humilde cocina, no reconocia a nadie, excepto a una robusta señora, la de las manos manchadas de paciencia, ella le dijo: "Esta en el cuarto, espera por usted".

La chica dio la vuelta, busco la habitacion, guiada nuevamente por sus pies, que parecian ser los unicos cuerdos en ese momento, entro en la habitacion de madera humeda, el piso rojo, gastado y al fondo una anciana recostada en una cama que recordaba la carcel, entonces............................ pudo reconocerla.... su alma entera se quebro cual corazon desilusiado por el amor, era ella, era ella!
Se lanzo al pie de la cama llorando, observo su piel arrugada, su mirada moribunda, sus manos abastecidas de trabajo, su cuerpo medio vacio, ese cuadro desgarrador..... ese pedazo de vida, que odiara con todas sus fuerzas, ahi estaba ella muriendo y lo habia olvidado.
Coloco sus manos en el rostro de la  ancianita, le acarisio la sien, sintio el calor tibio que aun emanaba diminutas gotas de esperanza, entonces la anciana abrio sus ojos  y dijo:

-M'ija, me estoy muriendo, no quiero morir, aun no estoy lista.

Con casi noventa años encima, aun no estaba lista para irse, aun le quedaban dias por disfrutar, abrazos que dar, palabras con las cuales consolar, miradas que regalar, calvas sonrisas con las cuales alegrar.
La chica no paraba de llorar, sentia como a ambos lados de los ojos, las lagrimas florecian como un bravo rio, que tenia mas enojo que tristeza, enojo por no poder hacer nada ante la situacion, solo esperaba poder regalarle su vida a la anciana de la cama..... parecia que la vida misma se le iva con esos ojos vidriosos.

Cuando de pronto un ardido grito se preparaba para no salir, para guardarse como todo lo que ha guardado en su vida..... y asi fue como........................................................................................
Desperto en su habitacion.................

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